Un poco de todo


Ya echaba de menos escribir, la verdad que esto es una terapia. El viernes estaba en el turno de tardes, y hacia las tres de la tarde veo unas llamadas de mi pianista y me llamaba para ir a cantar ese mismo día, madre mía menos mal que mi marido es un sol y se quedó a trabajar el por la noche en el bar porque madre mía, la verdad es que necesitamos la pasta.

Menudo desastre de actuación, entre que ya vinieron tarde a buscarme y que se estropeó todo no fue un día de sentirme orgullosa jajajajajaja. La pobre mujer estaba histérica, llegamos a la fiesta y el representante pensó que ya le dabamos plantón y no es pa menos, empezabamos a tocar nosotros a las once y llegamos a las once menos veinte. pero bueno el representante era de los majos, dijo que estuviéramos tranquilos que sino empezabamos a las once empezabamos a las doce, y na el equipo era de otro dúo que tambien actuaba ese día. Muy majos por cierto, y muy buenos las cosas como son, siendo ellos dos nos han dado mil vueltas, me encantaron. Bueno cuando más o menos estaba todo montado, la otra cantante del trío que formabamos esa noche sacó un ordenador en el que llevaba sus temas para interpretar pero claro, mi pianista y yo quedamos un poco boquiabiertos cuando vemos que el cable de corriente que carga el ordenador está pegado con celo, ufff casi nos da algo, el caso es que al final tuvimos que actuar como dúo sólo que con una presentadora jajajajaja ¡qué bueno! alguna canción cántó.... ejem ejem, dejémoslo ahí.

Al final terminamos de tocar a las seis de la mañana, lo que más me prestó fue pasar por la panadería cerca de mi casa, pillarme un vegetal y llegar a la camina que ya la tenía calentina y como estaba destemplada y con frío me grapé a mi marido y ya no me solté hasta que se fue a trabajar, no amanecí hasta las dos y media de la tarde y porque tenía que ir a currar siinoooo.

Me acuerdo la temporada que vivi en casa de mi tío, mi madre se había ido de viaje de novios, y cuando llegaron trajeron una camiseta pequeñita, pequeñita, madre mía mi madre estaba embarazada, para mi fue una alegría pues ver que iba a tener una cosita enana en casa. qué guayyy, alquien con quien jugar. Era una pasada que llegara el fin de semana y me levantaba a ver la tele y cuando mi madre y el marido se iban a trabajar al bar me la pasaban para el salón para poder cuidarla, jajajajaja todavía me acuerdo cuando se iban a una cena o no sé qué y quedaba mi tío cuidándonos la noche entera jajajajajjaaja qué bueno la única norma que puso fue que ya hubiera echo el pastelito pues le daba mucho asco tener que cambiarle el pañal, y qué casualidad, fue cerrar la puerta y a los cinco minutos veo a mi tío rojo como un tomate, y unas arcadas del copón jajajajjajaa me entró un ataque de risa que es que me moría. Al final con mis ocho años me vi cambiándole el pañal a mi hermana con un ataque del quince, ay qué bueno, esos momentos son para grabarlos. Ahora tiene un nenin muy guapín y ya está curao de espantos ¿quien se lo iba a decir en esos momentos? jajajajajaajjaa.

Me crié justo delante de la cárcel, todavía me acuerdo cuando conocía Ivan y a Benja, yo como era una canija, en verano jugaba con el cubo y la paleta de la playa, y en el bar jugaba a coger el serrín que había de aquella en los bares, y yo ahí estaba a lo mío llenando mi caldero de serrín cuando noté que se agachaban a mi lao para gastarme bromas y ahí estaba el mi hermanín jajajajaja, si mi hermanín, nos pinchamos cada uno nuestro dedo índice lo pinchamos y nos hicimos hermanos de sangre(como los indios vamos) jajajajajajajajaja.

Jugabamos todos los críos de la calle al escondite​ y los presos que estaban en las ventanas que daban a la calle nos chivaban dónde estaban escondidos jajajaaajjaa.

Bueno por hoy os dejo, mañana más que tengo que madrugar.

Y por cierto gracias por vuestros comentarios, sois una pasada todas. Un beso enorme a todas y a ti maría que sepas que te echo un montón de menos. Guapaaaaa.

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